Reseña

Semestre de reconciliación y aventura

Establecer algún pronóstico de lo que podrá hacer el Santos, en el torneo que está por comenzar, es una aventura. La relación, afición e institución, no es del todo buena, lo cual hace suponer que un fuerte interés de ambas partes, es la reconciliación. Interés de ambas partes, repito, bajo la creencia de que a la afición también le importa recuperar a su equipo. Se ha modificado mucho, excepto el entrenador, lo cual a la gente no la tiene contenta.El actual plantel deberá asombrarnos de algo, y ésta es la nueva aventura. Sería un error no estar con esta urgencia en la mente por parte de la dirigencia porque si hicieron movimientos, es para que broten nuevas ilusiones. El tiempo y la gente, no esperarán ni aguantarán. No se debe estar como si nada ocurriera, sería un error. Contribuir a la solución del problema, no ser parte del mismo. Con lupa se les atenderá porque las decisiones tomadas orillan a ello.El rompecabezas está en la mesa, las piezas son muchas y parece que algunas están perdidas; se quedaron en otra caja. Se trata de remontar una pequeña crisis que el mismo club fundó: no haber calificado el torneo anterior y hacer tantas modificaciones sorpresivas. He aquí la reconciliación y la aventura. El torneo Clausura 15 no será un día de campo; por lo tanto, la imaginación va a ser más exigida para optimizar las capacidades de los que se quedaron y de los recién llegados.Sólo el que no decide, no se equivoca. El Club Santos tomó una decisión seria, importante, no sospechada por nadie. Como no consultó, la misma organización deberá sacar adelante el torneo. La afición, que quiere al equipo, irá colaborando en la medida de que vea y sienta lo agradable. Es la disyuntiva de ambos, dar, recibir, alentar siempre y cuando se palpen logros atractivos. Alguien tiene que empezar dando, y a como hicieron el nuevo entorno, ése es el club y el equipo.