Reseña

Santos (“una victoria y dos derrotas”)

Con tres puntos en tres partidos se puede hacer una irreverente conversión y afirmar (si el veredicto oficial lo permite) que “Chepo” y su gente llevan una victoria con dos derrotas. Expresarlo de esta manera, podría ser incómodo, por aquello de los descalabros. Pero en términos numéricos a eso se resume, y es otro tipo de realidad. Dejar de sumar 6 unidades con el disfraz de tres empates e invicto, es un auto engaño simulado. Espero que esta lectura sea la misma en todos lados.

En Morelia, 30 segundos antes de que le empataron a los albiverdes, éstos debieron haber hecho su segunda anotación en los pies de Rodríguez. He aquí la misma incomodidad de otras veces. El viernes no se jugó tan bien como lo habían hecho ocasiones atrás pero tampoco desentonaron ante el rival. Orozco se convirtió en jugador clave para no ver perforada la meta. Esto indica la superioridad de los michoacanos.

Aunque toda la tabla general esté compactada, y el líder general no lleve 9 puntos, la demanda es ganar, como sea.

Sin los centrales titulares los últimos 14 minutos del partido, se desnudó la no adecuada planeación porque no es posible que un equipo competitivo, esté actuando de visita, muy a la deriva, a merced de lo que la casa pretenda dañarlo.

Enríquez y De Buen como centrales, es para pensar que se trataba de una “cascarita” oficial.

Hoy son más importantes los puntos perdidos que los ganados, sin despreciar lo obtenido. Por lo tanto, urge el rescate de unidades positivas. Seguramente todos ellos tienen clara la conciencia de la necesidad de ganar. La incomodidad de los empates es claro retroceso aunque exista la falsa satisfacción de no haber perdido. El siguiente rival parece que se presta para sacar la casta.