Reseña

Santos en mayo, y Tigres en diciembre

Las piñatas de diciembre y las flores de mayo. Son dos símbolos atractivos cuando se trata de expresar algo referente al mes en cuestión. También podemos agregar que son las fiestas del último mes del año, y los rezos especiales casi a la mitad.

El 2015 se lo llevó (trajo) el norte del país; y esto puede incomodar a muchos que se consideran “defectuosos, centralistas, localistas, no provincianos, elegidos” pero ahora por su misma decisión política, ya no serán defeños.Los dos campeones del 2015 son norteños, y a mucha honra de ambos.

Una piñata decembrina no debe romperse porque de suyo, tal objeto, es encantador a la vista, luce, es refulgente, atrae, adorna.

Nació para ser destruida, no sé por qué, pero se hizo con tanta dedicación que es capaz de persuadir para que la “dejen viva”. La piñata de Tigres, traía muchos dulces, golosinas atractivas, más dólares que producción y méritos por ser los nuevos campeones.Los rezos de mayo, traían santidad. Santos fue el campeón contra todos los veredictos, hasta contra las intenciones y pretensiones de la misma organización lagunera.

El norte puso el ejemplo, levantó la mano, viniendo de los lugares 8 y 5 de la tabla general, porque se lucieron cuando la liguilla lo exigía. Benditas postemporadas obscenas que permiten piñatas y pecados, rezos y traiciones, conquistas y envidias, amores y desprecios.

Bienaventurados Tigres y Santos.Queda en el recuerdo, también como norteños, el 2012 donde Santos (otra vez presente) y Tijuana, fueron los campeones de tal año. Por lo tanto, no es casualidad que equipos alejados del centralismo, vuelvan a poner el ejemplo.

Entre credibilidad y conciencia, ambas organizaciones vinieron de atrás para levantar la copa.

Uno, el lagunero, sin tanto apoyo económico. El otro, el felino, con la chequera a disposición de las auditorías e impuestos.

Felicidades a los campeones del 2015, al de mayo y al de diciembre.