Reseña

Santos como equipo es grande

El líder del equipo, es el equipo mismo, no una persona. Por lo tanto, Santos debe saber ubicarse hoy junto con su entrenador. Es válida la presencia de las emociones y sus consecuencias. Saber ser generoso en el contexto individual y aplicar acciones colectivas en el actuar, es la consigna en la ida que es necesario saber jugar. El Santos como institución es grande, muy por encima de Pedro, y desde tiempo atrás. Respetar este principio, con o sin festejos moderados o exagerados, es un ritual de cortesía.
La letanía es clara: humildad de Pedro, generosidad de los jugadores, colectividad, actitud, entrega, inteligencia, esfuerzo y un plus extra de cada quien. Recibir un gol por parte de Santos, está en el guión. Anotar, también. Entonces, aplicar la consigna y lo fortuito del juego irá diseñando el rumbo de la semifinal. Pedro pretende vestirse de héroe, no le queda, eso ya no existe. Por eso, el no estorbar es vital en una liguilla que es preciso saber jugarla.
Pachuca ha sido endeble pero también muy fuerte a la hora de apretar. Hoy debe aparecer la inteligencia por encima de la estrategia, y la aplicación antes que el buen hablar. La facilidad de Santos por anotar es semejante a su bondad por recibir. Aquí estriba la clave más el necesario gol de visita. Así, la liguilla es más exigida. Los cambios “sampetrinos” han sido más error que acierto. Otra esencia del futuro del Santos aquí radica.
¿Santos puede ser campeón? Afirmativo; pero es muy importante que al meterle mano no se le perjudique. El poder del equipo está en el grupo, no en el individuo. Su grandeza acarrea credibilidad. La personalidad del jugador en el campo, no los aspavientos o ridiculeces de su entrenador afuera del mismo, es lo que hace la grandeza. Estar con el entrenador por encima de la institución es muy pernicioso en este lapso. La encomienda de unidad es de ellos. Los grandes resultados le han venido a Santos gracias a los excelsos jugadores que ha tenido en su historia. No al revés.