Reseña

Sabio mensaje del silencio

Conocemos la expresión: “Una foto dice más que mil palabras”. Pues ahora, con las reservas de la ocasión, el silencio nos manda sabio mensaje. Es preferible cerrar filas, acudir al interior, no manifestar nada para no caer en contradicciones que a nada bueno llevan.

Reposar conceptos, y en otro momento, no sé si será el adecuado momento, volver a aportar ideas que puedan convencer. Esto es una postura plausible. Se les felicita porque la mesura del silencio es prudente.

¿Qué nos quieren decir con el silencio? Nos envían un gran mensaje salido del corazón y de una conciencia clara. Con ubicación, pisando la realidad y buena voluntad, podemos comprender mejor lo que en apariencia son renglones torcidos, indescifrables. No es huir, es permanecer en espera de encontrar formas y modos adecuados para volver a definir el rumbo.

La escucha empática es solicitada otra vez. Es necesario acudir a los mensajes implícitos que el sabio silencio transmite para comprender que el momento no es agradable y concluir con buena intención.

Aquí, por lo pronto y en el caso que nos ocupa, lo importante no es ganar. Lo trascendente es detenerse para hacer reingeniería y enderezar el rumbo. No siempre salen los planes en el futbol. La persuasión no se logra en base a gritos; el silencio también es un acto que aporta su mensaje sabio. No es el momento de actuar; el turno le corresponde a la difícil tarea de afilar la sierra para luego seguir cortando. Hacer un alto en el camino, es más que recomendable.

A esta breve etapa se ha llegado. Es necesario comprenderla, admitirla, esperar con cautela y después, volver a escuchar con empatía. El mensaje del silencio queda en secreto (por lo pronto) para que cada aficionado o persona interesada en el tema, interprete los sonidos del silencio. El lenguaje parece claro, aunque las dudas vendrán cuando aparezcan las palabras. Por mientras, todos creemos que la buena voluntad sigue siendo el pivote de las relaciones.