Reseña

Saber jugar la liguilla

No importa tener el partido de vuelta en casa. Es más trascendente anotar gol de visita en la ida. Este concepto es clave; saberlo manejar y ejecutar es vital para la sobrevivencia. Si al “sabio” Guardiola, de postre le dieron 5 merengues, es conveniente recibir el mensaje con oportunidad. Es urgente saber rescatar a Quintero porque es un activo de la empresa, aunque ya estén pensando en convertirlo en mercancía de negocio. Pedro no tiene la humildad ni la capacidad para entender algunas cosas elementales de nuestras liguillas.
Hacer mejorar a sus dirigidos es la segunda gran virtud de un entrenador. La primera es no estorbar. Ambas, no se le dan al portugués. Pero como la vida es cíclica, se le vuelve a presentar la oportunidad para aplicarlas; y ante América, que no es poca cosa. La capital del país recibe al Santos para admirar a la nación, siempre y cuando sepan actuar con inteligencia, compromiso (sin confundir éste) y equipo. Los mensajes del entrenador local son incongruentes, y demostrado quedó en Veracruz y su alineación inicial.
El líder del equipo, es el equipo mismo, no una persona. Por lo tanto, Santos debe saber ubicarse en el Azteca donde podrá ser presionado más por el cemento que por los jugadores amarillos. Hoy todo se mueve a escala multidimensional. Lo único que no cambia es la presencia de las emociones y sus consecuencias. Saber ser generoso en el contexto individual y aplicar acciones colectivas en el actuar personal, es la consigna en la ida. América tiene varios dardos clavados pero tiene la capacidad de sacárselos. Y su rival inmediato es Santos.
La letanía es clara: humildad de Pedro, generosidad de los jugadores, colectividad, actitud, entrega, inteligencia, esfuerzo y un plus extra de cada quien. Recibir un gol por parte de Santos, está en el guión. Anotar, también. Entonces, aplicar la consigna y lo fortuito del juego irá diseñando el rumbo de la eliminatoria. Pedro pretende vestirse de héroe, y eso ya no existe. Por eso, el no estorbar es vital en una liguilla que es preciso saber jugarla.