Reseña

Saber ser Campeón

Recientemente, el jugador africano del Santos hizo una interesante e inteligente declaración. Dijo: “Tenemos que demostrar por qué somos campeones”.

Así de fácil, profundo, sencillo y comprometedor lo que externó. Razón le asiste. Tavarez, en el campo, a pesar de sus piernas tan largas, nos ha demostrado saber jugar colectivo, es generoso y tiene sentido del juego.

Su inteligencia es más grande que sus piernas. Ahora ha abierto otro tema, y es de altura, como él.

A partir de esta realidad que necesitaba o no ser declarada por alguien de adentro del equipo, se provoca la oportunidad y exigencia.

Saber ser campeón no es fácil; demostrarlo es aún más complicado. Si entendemos bien lo expuesto por Jorge, hay conciencia del privilegio que significa ser el campeón pero también existe la obligación de volver a cumplir dentro del alto grado de complejidad. A partir de ahí, cualquier desánimo o tropiezo debe ser vencido con imaginación.

El compromiso es claro porque defender el campeonato representa una gratificante odisea. Todos desearán ganarle al campeón en donde sea.

Eso es obvio porque se presta a la motivación especial que es derrotar al supremo en vigor. Los santistas, que han sabido gozar de las mieles del campeonato, también deberán saber ser afición campeona. Hay un papel doble, de ida y vuelta. Los jugadores ya consiguieron la copa que todos querrán quitársela.

Sus seguidores son los responsables de acompañarlos en esta travesía enigmática que involucra mayores exigencias, odiseas y riesgos.

No pretendo detenerme en las conductas históricas de cualquier campeón.

Lo trascendente en este instante es recordar el compromiso que hay y demostrar por qué se es campeón. La casualidad ayudó, pero también el muy buen futbol del Santos estuvo a la vista de todo el país.

Este panorama es envidiable, provoca acicates distintos en los otros 17 competidores. Ganarle al Santos será un placer diferente el siguiente torneo. He aquí la razón de saber ser campeón.