Reseña

Riqueza y enseñanzas de dos jornadas

Atlas, increíble que sea el líder general porque es un candidato natural a descender, según sus números. Un sentimiento generoso pero encontrado, es desear verlo campeón. No es ironía; es remota posibilidad. He aquí una factible riqueza que ya en la fecha dos podemos contemplar. Necaxa tiene la misión de tener que demostrar su aptitud para sostenerse. Tigres recibió el pasado domingo una gran lección; de visitante no podrá exponerse tanto como lo hizo contra Santos.


Lobos es la patética historia de siempre del que todavía cree sin comprobar. El imponderable negativo ya lo visitó con la lesión de su portero. Su arranque es majestuoso; esperemos con cautela su desarrollo. Recibirá a Pachuca este sábado, quien no soportará una tercera derrota. He aquí la riqueza de lo nuestro porque prefiero detenerme en lo excelso que tenemos, no sólo en lo reprochable que también poseemos. Cruz Azul empieza a ilusionar otra vez. ¿Ya le toca? Toluca con la desgracia encima por Talavera.


Monterrey se considera “favorito” sin demostrar aun que lo es. América ya ganó de visita y eso es trascendente para llenarse de positivismo. Pumas tiene ecuaciones por resolver; falta que alguien le explique la metodología para solucionarlas. A Querétaro ya lo aterrizaron en su otra realidad porque haberle ganado al América fue sublime. Santos ya está presionado porque el camino adecuado no es el empate. Lo mismo le queda a Chivas y a Morelia.


Puebla está en su camino, el de siempre, para su incomodidad. Tijuana, Pachuca, Veracruz y León, con cero puntos todos ellos, están más que advertidos. El húmedo sótano avisa pero no consuela y tampoco vivifica por arte de magia. Si el casillero de alguno de ellos permanece vacío, la sentencia tempranera está echada. Son riquezas y enseñanzas de dos juegos.