Reseña

Riesgo y motivación al triunfar bien

La cuenta bancaria emocional del Santos se ha incrementado en cantidades enormes. Lo que no se imaginaba, se logró. Lo no pensado, sucedió. Lo planeado, llegó. Se obtuvo un gran triunfo en patio ajeno ante un rival que siempre cae bien ganarle. Tal victoria es acicate y motivación especial pero también es un riesgo en caso de llegar a perecer de confianza. La U de G debe ser víctima de Santos, o al menos la exigencia lagunera está expuesta.Cada respiración trae su distinta dosis de energía. Cada partido es muy distinto al otro. Cada rival exhibe carencias y virtudes inverosímiles. Tigres, siendo universitarios, no es la Universidad de Guadalajara. Lo sabemos. Pero la calidad y moralidad de cada plantel es abismal. Si la lógica nos permite pensar por ella y suponer, Santos deberá ganar mañana a los Leones Negros. Si venció al “Tigre Güero” por qué no a los de colores. El 4 – 2 – 4 que ofreció dividendos, el romanticismo del cual abiertamente Pedro ya se había arrepentido pero fue la solución antier, deberá estar por orden celestial ya que los apuros son muchos. Pareciera que no hay mucho qué pensar en la decisión del parado del equipo. Ya se ha intentado varias veces, y más ha funcionado que fracasado. En el “Volcán” no se presentó desde el arranque pero fue la diferencia que causó la victoria.Le metió mano Pedro y reaccionaron. Lo mismo debe presentarse mañana en el Jalisco porque las ofertas para calificar ya son escasas, pero existen. Casualmente, luego, es el Puebla un doble rival que deberá favorecer la doble conquista; ser campeón de Copa y calificar. ¿Es mucho pedir; es mucho anhelar? No, porque todos sabemos quiénes son y de qué están hechos, los camoteros y los leones. Es el momento. Así como a Tigres le han beneficiado los autogoles; a Santos le ayudan sus demonios. Saberlos usar, es el riesgo y la motivación para triunfar mañana.