Reseña

El otro Ricardo

Escribir sobre el “Tuca” es una mentira verdadera porque el “barrendero” no sabe mover la escoba de la integridad de conceptos. Prefirió ocular el interés que tenían en él, para terminar en lo mismo, y supuestamente gratis.

Pensar en el “Chicharito” se convierte en un tema de consolación para los ingenuos que siguen creyendo que por cambiar de país y de equipo, ahora sí será capaz. Creer que el culpable del actual Cruz Azul es Sergio Bueno, es no tener memoria de los actos y resultados recientes.

Me gustaría ver una Selección Mexicana sólo con “bautizados” en nuestro país para determinar si la calidad del torneo y el espectáculo, son ellos quienes la aportan, como afirman los directivos y obran en consecuencia.

Lo que el nada nuevo Tricolor haga o pueda hacer estará muy ajeno a Ferreti porque él sólo sabe imprecar. Si últimamente ha sonreído se debe a su buena voluntad de entrar de relevo mal escogido, porque debemos entendernos, que él, jamás estuvo contemplado. Era el otro Ricardo.Lavolpe fue vetado por Vergara. Aquí se puso de manifiesto otra disputa. A los jugadores de equipos que no son transmitidos por las televisoras nacionales abiertas, los rasuran fácil de una convocatoria.

Y como cada vez son más los que se deslindan de esa responsabilidad, pues la merma es mayor. Entre los Ricardo, uno iba a ser, pero no el que hoy está. La intención de tal propósito, hasta eso, no es de importancia porque nada grave está en juego.

El otro Ricardo (escoja usted el que más guste) no tiene la aceptación de un populismo gratificante. Los dos huelen a repudio, no tienen modos de trato para ser admirados, y su pedagogía, siempre ha estado en duda.

Fruncir, tener cara dura y hablar molesto, no son formas para hacer progresar al subordinado. Para algunos, los Ricardo son exitosos porque son extranjeros hechos en casa y se enojan con facilidad. Sus demás virtudes las aporta el presupuesto que ha estado a su alcance.