Reseña

Renglones torcidos

Pumas es taquillero, y de los buenos. Santos pasa por un momento maravilloso. Ambos, frente a frente, deben contagiar al respetable. Los dos, iniciaron muy mal el torneo, sus renglones eran torcidos, pues los universitarios llevaban un punto en tres fechas, y los laguneros tenían 2, en el mismo lapso. Sus renglones empezaron torcidos, todo ilógico a lo que hoy ofrecen pues son el lugar 4 y 6 de la tabla general; nada igual a su comienzo.
La vida da sorpresas, y esta noche puede ser la ocasión para encontrarnos con una novedad inimaginable. Los destinos (atribuidos indebidamente muchas veces a Dios) no son de fácil interpretación. ¿Por qué Santos y Pumas andan bien hoy, habiendo estado muy mal en enero? No hay respuesta convincente; sólo torcidas, incongruentes, fuera de foco, pero que invitan a la reflexión.
Es semejante a una pareja de novios, donde uno de los dos pretende terminar la relación, y necesita que suceda algo abrupto o brusco, inesperado, para tomar la decisión. Esos renglones torcidos de la vida no se descifran con facilidad. La afición lagunera no pretende sacarse al Santos de su vida. Probablemente lo pensó al inicio de este año. Era la presencia tentadora de los renglones torcidos. Hoy, con Libertadores bien jugados y exitosos, más Pumas en casa, la dicha y la entrega parecen total, y se comprometen a recompensarse.
La nueva costumbre es empezar mal el partido, acudir a la ilógica, torcer el destino, enmendar y ganar. Es la nueva costumbre pero no la mejor y más sana. Pumas trae lo suyo, incluyendo a Ludueña que podrá esmerarse más, si se lo propone y si todavía le alcanzan los renglones para enmendar su plana. Viernes virtuoso, apto para entenderle al destino porque ambos están obligados a definir su postura.