Reseña

Regios, gocen su final y háganla regia

Los que nunca habían tenido algo soñado y ahora les pertenece, están obligados a ser dignos y ejemplares.

Bienaventurados los que desconocen los idilios que el futbol mexicano sabe entregar porque de ellos será el placer de ser finalista. Bienaventurados los que presumen su reciente grandeza porque el reino de los inocentes les entregará graciosas experiencias. Bienaventurados los Regios porque esta Final es sólo de ellos, esperando que sea espectacular, que la sepan gozar y optimizar.

Bienaventurados los finalistas que supieron hacer 8 goles en el marcador global. ¿Los recuerda usted; sabe a quiénes se hace la referencia? Bienaventurados los muchísimos extranjeros que han llevado a la “mancha urbana de Nuevo León”, ésta compuesta por mexicanos, a una final que tanto anhelaron. Bienaventurados los jugadores (cuáles) fabricados en el estado del “Bronco” que han hecho grandes a Tigres y a Monterrey. Todo es bienaventurado porque el reino de este cielo no los conocía.

Gocen su Final apreciables neoloneses; disfrútenla.

Tengan a bien ser regios en sus conductas de todo tipo.

Demuestren al país que saben ser grandes también en futbol, no sólo en industria, economía, academia, cultura, finanzas, inversiones, desarrollo social, algo de turismo.

Suelen presumir mucho, muchas cosas. Ahora, pórtense a la altura de su grandeza como gran comunidad.

Por lo pronto no importa el “Tuca” ni “Toño”. Tampoco los cuantiosos extranjeros. Importa la espectacular conducta que todos están obligados a regalarle al país, los vean o no. Presuman sus virtudes, enseñen con orgullo su Cerro de la Silla como símbolo destacado, diferente y “raro”. Ofrezcan una Final, destacada, diferente y rara, como sus emblemas montañosos lo son.