Reseña

Rafael Puente del Río… bienvenido a la otra realidad

Fue verdadero y real que Rafael Puente del Río desempeñara con acierto el rol de comentarista de televisión.

Fue real que haya pasado brevemente por el Club Guadalajara como directivo. En apariencia fue más real que tiempo atrás haya sido actor y no cuajó como futbolista.

Su gran despegue fue ascender a la primera división con lujo de retórica. Todo fue real y verdadero. Sus lágrimas más su abrazo emocionante con su padre por haber conquistado la gloria de la liga de ascenso, conmovió al país.

Todo fue real, verdadero, no formó parte de ninguna ciencia ficción. Estar frente al equipo Lobos y ganar 7 de sus primeros 9 puntos en disputa dirigiendo al “benjamín” de la ecuación llamada futbol, fue más que real, positivo, entrañable, plausible, contagiante. Embelleció a toda la nación.

Luego, ese después que nunca falta en la vida azarosa de los clubes pobres, obtuvo un punto de 15. Hizo tierra y corto circuito a la vez.

Aquí se apareció la otra y nueva realidad. Bienvenido Rafael Puente del Río a la vida común, a lo usual, a lo simpático y anecdótico que enferma a cualquiera, enloquece al más humilde y convierte en humanos a todos. Los mortales sabemos probar de todo aunque en algún momento pareciera que nunca nos iba a tocar. La otra realidad es poder descender en mayo del 2018, ser despedido algún día y seguir esperando como todos.

El futbol mexicano, el deporte universal, es un fiel reflejo de la vida. A veces arriba, en otras más debajo de lo fatal, luego en recuperación, después en las nubes tocando las estrellas para quemarnos en el desprecio y a lo mejor en la depresión.

El Director Técnico de Lobos (sin botear) pronto recibió la lección que seguramente él ya tenía prevista. Rafael Puente del Río es nuevo integrante de la otra realidad. Bienvenido.