Reseña

1 Pumas, 2 Toluca, 5 Tigres y 6 América

El país no tiene derecho a quejarse; tiene obligación de agradecer. Los semifinalistas complacen a cualquier zona geográfica. Los de Jalisco podrán estar molestos pero han venido sabiendo que (por ahora) no les corresponde gozar.

Los capitalinos tienen a dos agradables rivales. Universitarios y millonarios son la manera perfecta de invitar a la vanidad y a la grandeza, a convivir en paz. Han creado la dictadura perfecta que hace disfrutar a los desamparados porque pretende dañar a la opulencia.

Sagrado binomio que despierta interés en todos.Lo cercano a la capital, tradicionalmente emporio de los torneos cortos, vuelve a estar en un lugar de privilegio. Toluca representará a lo no “defectuoso”. Tigres, con su emblema regional norteño se siente orgulloso de lo que podrá destruir. Los semifinalistas evocan un pasado, no mejor, que consuela a los que siempre se han creído merecedores a mejores premios.

El torneo anterior, algunos se incomodaron por el tipo de finalistas. Hoy, tienen para escoger.

Los semifinalistas complacen a las zonas protegidas de la nación, y también a los suburbios; por lo mismo, está prohibido quejarse. Los cuatro tienen el don de ya haber sido campeones, lo cual les exige más porque saben el camino de la gloria y lo que ella representa. Los de arriba (el 1 y el 2) están dignamente representados, pero pertenecen a la clase media.

Los ricos, amarillos ambos (5 y 6) ostentan la tarea de llegar a la final, sólo por su dinero. El presupuesto contra otro tipo de inversión. El derroche contra la administración inteligente y sana.La semifinal es un himno a la ambición y es la oportunidad para pagar deudas.

Toluca tiene diez torneos que no es campeón. Pumas, hace 8. Tigres 7 y América, sólo uno. Ahí está reflejada la ambición y la deuda.

Ser campeón en México, parecía que era propio de los adinerados. Hoy está más al alcance de las capacidades. Pumas es carismático.

Toluca es la envidia. Tigres es querido y América el preferido.