Reseña

Premisa falsa, conclusión no verdadera

El clásico silogismo de la materia de Lógica, en Preparatoria, decía: “El perro es un animal; el hombre es un animal; por lo tanto, el hombre es un perro”. ¿A qué viene esto? Los sapientes Federativos del Futbol Mexicano han establecido una premisa falsa, y partiendo de ella, han llegado a una conclusión mentirosa, obviamente no científica, errónea a cual más.

Ellos afirman y sostienen que con más extranjeros en los equipos, habrá más espectáculo.Además sostienen que las ligas del mundo en eso se basan, en tener más extranjeros, porque son ellos los que atraen a las multitudes. Repito, parten de algo falso. Y más, cuando los directivos mexicanos se han encargado de importar, jugadores ineficientes a montones.

Este punto de partido falso, aparte de pisotear todo principio elemental de Lógica y del proceso de razonamiento, altera el orden establecido por el sentido común.Afirmar (como argumento medular) que son los extranjeros los que generan la diversión y el espectáculo, es desconocer las leyes puras de la limpieza de la vida.

Viven como afirman, de manera falsa, equivocada, con sospechosa conducta y caminan con verdades a medias que se convierten en mentiras absolutas. Invito al lector a repasar a extranjeros ineficientes del equipo con el cual tenga simpatías, y conociendo a sus jugadores, obtendrá una conclusión verdadera: su equipo ha contratado a muchos extranjeros ineficientes que no le agregan valor al futbol mexicano como los dueños de otras verdades, creen y pregonan.

Hago una pregunta incómoda a los Seleccionados Mexicanos que ya empiezan a estar concentrados para acudir a la Copa América. La pregunta es: ¿Son capaces de no asistir al evento, ni a entrenar desde ya, si no modifican su posición los directivos, respecto a lo que antier aprobaron y anunciaron? ¿Son capaces de retar a los directivos, haciendo algo de fondo por el futbol mexicano? ¿Son capaces de desestabilizar el organigrama, en aras de poder defender al futbolista mexicano? Es su momento.

Que los reflectores de Rafa Márquez, Guardado y “Chicharito” sirvan de algo más productivo. ¿Son capaces?