Reseña

Perder 3 partidos seguidos

La historia es implacable, suele ser trágica y acostumbra presentar datos contundentes. Perder 3 partidos seguidos en un torneo, en cualquier lapso de éste, es una lacra que perjudica a todos los que han caído en tal desgracia. En el actual certamen, Pumas y UdeG ya perdieron tres partidos seguidos. Hice un recuento de daños, que inició siendo de datos, pero como la conclusión es categórica, los perjuicios aparecen con sobrada facilidad.Del Apertura 10 al Apertura 14 (nueve torneos) han perdido 3 partidos de manera consecutiva, 57 equipos, muchos de ellos repiten con cierta facilidad en algunos torneos. De esos 57, sólo han calificado 3. Bajísimo el porcentaje de ir a la liguilla, y altísimo el porcentaje de quedar en lugares decepcionantes. Se han dado casos, como Atlante, Necaxa y Tecos, que se vieron involucrados en tal complejidad. ¿Cuál fue el destino final? El descenso; casi desaparecer del mapa atractivo.Para que usted se sorprenda más, América también jugó esa ruleta de perder 3 partidos seguidos, en el Apertura 11. ¿Sabe, o se imagina cuántos puntos hizo y en qué lugar terminó? Puntos 15, lugar 17. He aquí un simple pero rotundo ejemplo de cómo afecta tal situación; y le afecta a todos los que caen en esta desdicha de perder 3 partidos seguidos. Y a todo esto, ¿A qué viene el tema? El actual Santos perdió contra Atlas el pasado viernes. Luego va a León, y después, en términos del hoy, se medirá a los dos primeros lugares de la tabla general.¿Acaso se atreverá Santos a perder 3 juegos seguidos, o hasta cuatro de manera consecutiva? Tiene un gran desafío en su futuro cercano, se le comprende pero también se le avisa que el hecho de sucumbir seguido, es un incómodo mal, del cual muy pocos se han podido levantar. No pretendo hacer un drástico augurio; sólo advierto otra vez, porque las funestas tragedias, suelen llegar sin avisar. Todos los equipos han pasado por estas malas rachas; todos. Cuando a Santos le correspondió fue en el Clausura 11, hizo 23 puntos y no calificó, pues quedó en lugar nueve. Cuidado.