Reseña

Perder 3 partidos seguidos en casa

Se le vuele a presentar al Santos la muy incómoda situación de ir a la casa de un equipo interesante y poderoso, que acumula un par de partidos seguidos perdidos en casa. La vez anterior fue León; hoy le corresponde ese no privilegio al América. Aquí se abre la duda, sospecha y mal presagio. A dos equipos que trascienden, campeón y subcampeón vigentes, no se les puede concebir la idea de perder 3 partidos seguidos en casa. Surge pues, la incógnita, casi mala fe, que Santos no la tiene fácil mañana.
Con apertura, objetividad y sorpresa, Pedro acaba de manifestar y admitir que el paso del Santos actual es mediocre. La palabrita puede sonar fuerte, y lo es; pero aceptarlo públicamente, agrada pero no es usual. Entonces, que el equipo “mediocre” se transforme por un rato, pues en tal proceso también va involucrado el entrenador. Mohamed ya pasó su primera prueba ardua con América pues acumuló 3 derrotas consecutivas, y Monterrey se le puso a modo para respirar.
Parece que a la categoría americanista le corresponde no volver a perder en casa. ¿El empate le sirve al Santos? Sólo moralmente, porque debemos saber hasta el cansancio que de una jornada a otra, casi siempre, la igualada obliga a bajar de lugar aunque se aumenten los puntos. Por lo tanto, la posible igualdad en el marcador, nada útil traerá a la causa lagunera. De aquí la urgencia, con carácter de ultimátum, de ganar. ¿Se atreve usted a afirmar que si Santos pierde contra América, el torneo nacional, se le escapó?
Las modificaciones que presente Santos en su alineación inicial, son comprensibles. Una situación ya es clara para todos, incluyendo a los falsos adoradores: Crosas es el quinto contención, de cinco existentes. Y tener a un extranjero en tal realidad ante las nuevas exigencias financieras, es un lujo de mal gusto. La siguiente decisión es obvia. Mientras, la espera de una victoria verde se vislumbra casi macabra aunque capacidades existan.