Reseña

Perder en casa; ganar de visita

Chivas se debe algo importante a sí mismo; Santos igual.

He aquí lo atractivo del partido de mañana. No ganar en casa, y no sólo eso, haber perdido los dos, es único. Guadalajara da pena con esto. Sólo ellos no han podido obtener puntos en su estadio. Este dato es insólito, del cual brota algo provechoso. Si alguien es incapaz de algo “normal” se deduce que su capacidad es débil.

Por otro lado, Santos no ha ganado de visita. Entonces, “se juntaron el hambre con las ganas de comer”. Perder en casa y no ganar de visita, obliga a algo distinto a cada equipo, y puede volver a presentarse. Si en lo futbolístico podemos aplicarle alguna falla a cada nombre, en lo estadístico se les aparece lo anormal. Perder 3 juegos seguidos en casa no es buena costumbre pero ganar de forastero no es hazaña.

Para que Santos demuestre que tiene capacidad para merecer ubicarse entre los primeros lugares tiene a su alcance la ocasión para sentirse cómodo y alentarse. Es su momento (otra vez) partiendo de la base que muchas cosas se reubican a su favor. El nombre Chivas a nadie asusta hoy, por lo tanto la obligación es mayor. La exigencia se hace presente; no importan los beneficios gratuitos que el país le regala a Almeyda y los suyos.

La pésima actuación en Toluca antier podrá servir de “auto vergüenza” para criticarse y enmendar lo más pronto posible.

Los arrepentimientos podrán llegar cuando todo parezca haberse esfumado. Está todo a tiempo para volver a ganar aunque en apariencia el emblema de “rebaño sangrado” dicten otra postura. El que lleva dos perdidos en casa debe aceptar su tercera derrota. El que no ha ganado en patio ajeno, debe triunfar. Todo está claro.