Reseña

Pedro todavía no aprende

Después de año y medio al frente del Santos, el entrenador se ha dedicado a muchas cosas, menos a lo esencial: hacer mejorar a cada jugador. Ha discutido, se ha peleado, vocifera por todo y la institución le ha sacado adelante el trabajo con lugares de calificación, sin poder llegar a una final de torneo regular, y a la que llegó, por su responsabilidad en los cambios, se perdió. La necesaria rotación de jugadores que ha habido, ha sido la suficiente para tener un plantel de primer nivel.Pedro no se ha dado cuenta que Abella es nulo a la ofensiva, y nada ha hecho para hacerlo mejorar. Sobre Ribair, insiste en ubicarlo como volante por derecha, y no es su posición. ¿Acaso no sabe eso? Con Cejas, imposible provocar una sencilla mejoría. Nada le ha enseñado a Juan Pablo para que siga haciendo excelentes trazos con ventaja. La velocidad y picardía de Quintero y Rentería, no la fue a comprar Pedro a la farmacia para luego, cual receta, aplicarla.Después de un año y medio, supuestamente entregado al trabajo, el portugués no ha dado muestras de provocar mejoría en su plantel, con cualquier jugador. Sus bellos discursos, a veces amenazas con arrogancia, indómito, rústico y feroz, con arranques contra el que sea, y donde sea, en nada han contribuido para el desarrollo del equipo, el crecimiento individual de sus dirigidos y la mejor imagen institucional. Los lugares 6, 2 y 4, conseguidos con la gran base de jugadores, no se deben a Pedro. A Pedro le hace falta un entrenador a su lado.Cualquier entrenador sale sobrando. Son los jugadores los que sacan adelante el trabajo y al equipo. Ejemplo: Fernando Arce, con dos goles a balón parado y la seria colaboración de los porteros, le ha dado 4 puntos a Chivas, sin que Bustos intervenga. Es necesario y muy importante que Pedro se ponga a trabajar en lo elemental: hacer mejorar a cada uno de sus pupilos porque en año y medio no lo ha hecho. Todavía no aprende.