Reseña

Pedro no sabe contextualizar ni evaluar

El futbol, como la vida, es un constante aprendizaje para mejorar. Pedro creía que después del buen juego contra Toluca, la “identidad” había resuelto todo. Se le olvidó que en el Infierno, el empate fue dramático habiendo tenido el Diablo más cerca el 3 a 1, que Santos el dos a dos. La posible derrota lagunera era merecida, complicando todo proceso de aprendizaje. Atlas vino a dar otra lección, y se espera que la aprendan.Pedro suele engañarse a sí mismo; no sabe contextualizar. No se ha dado cuenta que no existe suficiente generación de futbol y ni que entregan muchos pases al rival. Sus trazos (intentar ceder la pelota más de 12 metros) es un caos. Insisten en eso, y todos se equivocan, provocando que el rival tome la iniciativa. Pedro no ha sabido corregir esto, porque poco sabe observar e ignora qué significa diagnosticar.La experimentación no ha estado acompañada de una seria y profunda reflexión. Como el entrenador no jugó futbol profesional (desconozco si lo hizo en alguna liga bancaria o estudiantil) no posee la capacidad para entender las fallas. Las emociones y dificultades del jugador adentro del campo, al momento de resolver lo que sea, nunca las ha experimentado el forcado, por eso critica a sus dirigidos. Peor aún, nadie lo controla, nadie lo detiene y ni lo callan. Eso no es identidad. Es tener al enemigo en casa.Al momento de evaluar, todo aprendizaje se desmorona porque el lusitano sigue pensando que por encima de los jugadores, está él, sólo él, y ahí radica el más grande problema del plantel. Las derrotas sirven mucho, siempre y cuando estén bien contextualizadas, mejor reflexionadas y acertadamente evaluadas. Las actuaciones (aun el empate en Toluca y la victoria en Querétaro) fueron otro tipo de espejismo. El entrenador no es capaz de profundizar la realidad; qué sucede, cómo aparece, por qué se da. Su aprendizaje es muy escaso.