Reseña

Pedro, esclavo de sus palabras

Recibí un mensaje de Joel García cuya cuenta es @JoeelGarciia y dice: “Lo único que Pedro está haciendo es dañar la relación con los aficionados, que de seguir, será difícil reparar”. Esta nueva incomodidad ha llegado en mal (buen) momento. Mal momento porque se perdieron dos partidos por goleada y de los anteriores 12 puntos se han logrado dos. En buen momento porque, con inteligencia y buena voluntad, todo se puede restablecer. Es tema complicado pero apto para reconstruir con sabiduría.Se trajo a un europeo con la intención de inaugurar una modalidad que se “tragan” los ingenuos. Repasemos términos, versiones y hechos, a partir de la presencia de Pedro, con 23 meses de antigüedad. “Hacer mejores personas. Intensidad. Estrategia. Se hace lo que yo digo. Pleitos. Discursos incongruentes. Semifinales perdidas. Más pleitos. Dudosa relación sana con jugadores. Reclamos de la afición. Y ahora, como ingrata novedad, dañar la relación con la afición”.Por mucho menos han despedido a entrenadores que dirigiendo, junto al equipo, fueron campeones o perdieron alguna final. No se comprende el proceder actual. Lo único que se tiene claro es que Pedro es esclavo de sus palabras, y eso, no dignifica a la institución, sobre el tema que sea y contra el que sea. Ya existen muchas incomodidades de la afición, quien aunque no mande al interior del club, se le ha solicitado su cooperación cuando las urgencias han aparecido.Es tiempo de recomponer, con resultados y con mejores formas. Pedro es un experto en disolver, no en aglutinar. Su persuasión es nula, su percusión es muy alta. ¿Todos estaremos de acuerdo en esta definición? A partir de este momento incómodo, debe haber una reacción positiva, pero no de Pedro, porque él no es el entrenador líder y guía, capaz de mejorar las relaciones y los resultados. Los encargados tienen la palabra.