Reseña

La Pascua del Santos

Pascua significa “paso”, cambio, mejora, ir de un lugar a otro con la firmeza de estar mejor. La noche del sábado santo, no fue de gloria, no fue así para Santos cuando se suponía que casi todo estaba alineado a su favor para tener una nueva realidad y que el espacio vacío se cubriera con holgura. La semana de Pascua acarrea dos compromisos aventureros; el mexicano y el sudamericano. Se supone que el local, sin estar resuelto a favor, está cerca. El otro, se complica.
Se puede sospechar con facilidad y sin temor a pecar, debido a la inmensa debilidad defensiva de los verdes, que el miércoles recibirán gol del Lanús. Aquí se complica la otra “pascua”, el otro paso a Cuartos de Final. También debe asentarse que las virtudes de los laguneros radican en su ofensividad. Entonces, el enigma se abre, pende de un hilo toda atracción porque puede morir o resucitar con mucha facilidad, en el mismo día. Los duendes anduvieron sueltos antier, la flagelación atrajo dudas, suspenso y otra forma de ver la Pascua.
No debe sorprendernos lo que Santos es, intenta, logra o no obtiene. Parece que pretende compartir mucho de su esencia. Hace que otros gocen cuando sufren, como que se apiada de ellos y provoca delirio. Esto es lo que hay, es su encantador momento que invita al sufrimiento con el gozo en letra chiquita. Es su muy peculiar “pascua” que anuncia transformaciones elocuentes pero se atora al momento de dar ese “paso” a mejor condición de vida.
Su calidad no está sujeta a discusión. Lo que hace dudar es su constante cercanía al peligro, con el cual no es sano coquetear pues algún día no alcanzará; y contra Lanús llega la prueba. Su atrevimiento es elocuente pues estimula emociones diferentes que hacen fijarse en él necesariamente. ¿En qué terminará todo esto? ¿Habrá “dos” Cuartos de Final? Es la graciosa duda en esta nueva “pascua”.