Reseña

Parece que el mundo se detiene

Mañana se juega el “clásico” español. Cada vez decepciona más la liga española porque desde septiembre de cada año se puede afinar la puntería para atinarle quién será campeón. Son los catalanes o los capitalinos blancos, no hay más opciones. Esto es aparentemente atractivo pero realmente es rutinario.

No es necesario ser ingenuo para valorar la calidad de jugadores que ambos equipos tienen; pero roban por su presupuesto y en consecuencia, por la calidad de sus elementos. Prefiero lo nuestro, el futbol mexicano que ofrece opciones a muchos para ser campeón. Barcelona y Real Madrid encantan a una liga de dos equipos. Los otros 18 no existen. Eso es pobreza.

Los otros 18, aparecen en el calendario y en la tabla general. En ocasiones le regalan más importancia al descenso y pocos se esmeran por aparecer en los “lugares de champions” porque son dulces de una piñata golpeada. Es una liga muy aburrida, tan es así que cuando están cerca en puntos, los merengues y los azulgranas, suelen decir: “Tenemos liga”. Lo que significa que los otros, no cuentan, no existen.

El  mundo se detiene para admirarlos al concederles su atención. Deberían jugar el clásico, una vez al mes durante 8 meses para realmente definir al campeón sin averiguar qué sucede con los demás. No es desprecio ni ironía, es valorar una realidad que cada año aburre porque no ofrece nada novedoso. O es uno o es otro.