Reseña

Oído, ojo, cerebro, corazón y cartera

Ayer platiqué por primera vez y de manera sabrosa con un nuevo conocido; inteligente, de profundos conceptos, de muy buena expresión. De él aprendí (entre otras cosas) la siguiente frase: “Creo más en lo que no veo”. Lo que vemos, pertenece a los sentidos. Lo que creemos tiene su raíz en la educación, en la formación, en los paradigmas, en el espíritu, en el cerebro.

Lo que amamos brota del corazón. Lo que hacemos y tenemos, de alguna manera pasa por la chequera.Lo que realmente sucede en el interior del Santos, y es significativo, no lo sabemos, aunque veamos algo y nos comuniquen mucho.

Nuestro cerebro aprecia otras cosas que no escucha ni ve, ni siente; sólo reflexiona y cuestiona.

Los 6 meritorios puntos que ya tiene a la fecha 3, superan por mucho a los cero puntos a la misma jornada del torneo anterior. Esto se ve, se palpa. ¿Es para creerles, ya desde ahora? Apareció una sustancial novedad. Ya sacaron del juego al que desea regresar a su país.

Esto es fabuloso aunque no conozcamos el fondo del por qué. Se atrevieron a darse cuenta y a ser congruentes. No fue casualidad.

Salió él, y se ganó. Es necesario saber crear valor, para creer más en lo que no se ve. ¿Qué es lo que no se ve? La verdad, las incongruencias, la integridad, el trato preferencial. Podemos suponer que los pasaportes ya no van a estar por encima de la efectividad.

El triunfo en Tijuana lo establece así.Lo que pasa por nuestros sentidos se procesa en el cerebro para razonarlo y después poder mezclarlo con las intenciones, las emociones y los sentimientos.

Con esto no se debe jugar al momento de ser exigidos por la efectividad porque la afición también aporta y necesita cuentas claras. El Club es dueño de sus decisiones y de su dinero pero la gente, cariñosa, solicita explicaciones verdaderas para poder creer.

No se permiten las miopías ni las máscaras. Se es eficiente, o a la banca; y punto. El que provocó la victoria en Tijuana (Ulises Dávila) es la muestra para creer más en lo que no se ve.