Reseña

Morbo y audiencia contra cordura y paz

Vivimos en una época de claro desequilibrio donde se confunden los verdaderos valores de los hechos. Lo prioritario ha dejado de existir para darle entrada a la cuantificación de los encuentros tecnológicos (redes sociales) y con ello poder medir audiencia, “me gusta” o visitas. El sustento de los hechos ha desaparecido casi por completo. La razón le ha dejado su lugar al morbo para tener audiencia. La cordura y la paz han sido rebasadas en aras de ser visto o leído.

Es triste vivir en un tiempo donde aparecer en el espacio cibernético, y aparecer con asuntos indignos y repetidos, es mejor que la dignidad de lo que se expresa. Fomentar la incitación para ser atendido, le ha ganado la batalla a la verdad y profundidad de los contenidos. El fondo ha sido superado por la forma. La inteligencia ha perdido su lugar. Hoy “triunfa” el fundamentalista, el que provoca, el que juguetea con las palabras para estimular reacciones incómodas.

No es cuestión de saber adecuarnos a los tiempos. Es tema de moralidad, ética, de principios fundados en el respeto para fomentar grata convivencia. La picardía se ha convertido en métrica del resultado. Los negocios serios no caminan por esa vía. Parece que la credibilidad ya no importa. Lo útil es el morbo, lo hiriente, lo que pellizca, para que se difunda, de preferencia con claros signos de enfadar.

Lástima que se acuda a este tipo de malas estrategias para llamar la atención sin medir las consecuencias. El silencio suele ser el mejor mensaje de unidad siempre y cuando nos interese la mejora de nuestra sociedad. La ignorancia, la incongruencia y la indecencia están triunfando en un país lleno de carencias, de pobreza y saturado de corrupción.

Y para terminar, disculpe usted, ¿Cómo estuvo el juego de Santos contra Tigres?