Reseña

Y si México no va a Rusia 2018

Si la misma y exacta historia se ha vuelto a vivir por sexta ocasión consecutiva, valdría la pena probar otra manera de ser, sentir, vivir y hacer. ¿Qué puede pasar si México no acude al siguiente mundial? ¿Qué nos puede suceder? El primero en reclamar será el dinero. Probablemente el aficionado del país, en este momento (apenas pasados 5 días de la eliminación en Brasil) no quiere saber nada de mundiales, está harto de lo mismo, y le daría pena ir a Rusia.Si estas dos supuestas variables (económico y emocional) coincidieran, fácilmente se ponen de acuerdo. Amplio sector de la población regenera sus ilusiones a la vuelta de 4 años. Disfruta, se divierte y entretiene. Los que organizan el evento, renuevan sus sanas pretensiones de lucrar. Al no acudir, no se pierde dinero, se deja de ganar. No ir no beneficia porque una cosa es cierta; al mundial del 90 no se fue por tramposos, y de ahí en adelante han existido 6 calificaciones seguidas, lo cual es nuestro máximo logro.Cada jugador mexicano, suponiendo que jamás van a solicitar naturalizados, tiene la ilusión de estar en un mundial. Pensar que al 2018 no se llegará, podrá ser frustrante, pero la premisa es tener que realizar algo diferente para superar etapas. Los inalcanzables Cuartos de Final, logrados por USA y Costa Rica en su momento, por comparar con miembros de nuestra zona, son la exigencia mínima. Como “castigo” se debe pagar una cuota especial: no ir a Rusia 2018.De antemano sé, que un dueño de equipo, un directivo, periodista, jugador o aficionado, al enterarse de esta propuesta y premisa, renegaría y hasta me definiría como anti patriota. Pero si lo pensamos y planteamos de otra forma, es la ocasión, desde hoy, para reordenar conceptos y actos. Seguir igual con idénticos logros de los 6 mundiales, es no avanzar, es retroceder, más de lo mismo. ¿Eso queremos? La industria de la diversión, también exige calidad y progreso.