Reseña

¿México, campeón de la Copa América?

Antes decían que al futbolista mexicano le hacía falta roce internacional para destacar. Nunca creí eso.

Soy un convencido de que las capacidades individuales son las que realmente hacen diferente a cualquier jugador. Hoy que se tienen torneos medio empalmados,  brotan varias preguntas encaminadas a concluir si es conveniente andar con unos allá y con otros más allá. Bolivia y Ecuador no son parámetros dignos para evaluar.

Chile, por ser la sede, destaca.México se ubica en el grupo de la casa, y aparte están Argentina y Brasil, más los progresos de Colombia. Ubicar al Tricolor en semifinales, como pretende hacernos creer el “Piojo” es un asalto a la razón.

Tal sentido de la desigualdad no se capta. Estar en la Copa América, para competir y hacer bulto, es bueno.

Comparar cierto progreso no cabe porque por ejemplo, qué podrá ofrecer de nuevo Rafael Márquez. Los que de otra manera deberían estar en el cono sur, no aparecerán.Hacer acto de presencia, ganarle a alguien, perder con los de aquella región y regresar contentos, es la única misión válida.

No hay examen para Herrera porque entre amistad y falta de compromiso oficial, lo que resulte y no aparezca, se ubica en el trámite de un torneo a cumplir, sin exigencia.

¿Usted ubica a México campeón de la Copa América? Preguntar esto en todo Sud América es un insulto, un desafío a los gobiernos que han luchado por sostener independencias ideológicas que poco contribuyen al progreso.La diversión la admitimos y el entretenimiento se conecta al engranaje de la distracción.

Lo que suceda en la Copa América, es previsible desde ahora. Los millones que se pagan en los canjes de jugadores en nuestro país, recién llevado a cabo, no están acorde con lo que veremos a partir de hoy. Ganarle a Bolivia no es novedad y tampoco es sinónimo de progreso. Perder, sería tan natural como respirar.

Es momento de no creerle más al “Piojo” Herrera.