Reseña

Meta y Premio al calificar

Calificó Santos a Octavos de final. Es el primero en hacerlo por situación de calendario, se le felicita porque ya se apuntó a otra fase y en distinta fiesta. Para no perder la costumbre del torneo local, empezó perdiendo anoche antes del minuto uno. No raro en él pero al menos existe una excusa o razón para entenderle. En el desarrollo de la jugada del gol, Abella le regala la pelota al uruguayo Toledo, y éste la mete. Pero, Alanís estaba tirado sin intervenir por un golpe. Esto sirvió de motivo para empatar pronto, y bien.
Las sanas costumbres no deben perderse, y Santos tiene ese patrón de conducta. Como si el guión ya estuviera escrito. Empezar perdiendo es la consigna y la orden, si no, no hay razón de ser y existir. No tiene sentido el futbol sin el drama porque viene incluido en la victoria, en este caso en la calificación. Asentados todos, la insistencia lagunera saturada de vértigo y llena de intensidad, puso loco a los uruguayos.
La satisfacción de estar dando espectáculo, jugando bien, y con alto riesgo de trabajo, genera alegría, divierte, se le aplaude al Santos y en este certamen internacional, es su premio logrado a pulso y mérito: calificar. Felicidades Club Santos, felicidades a toda La Laguna. En la segunda participación en la historia de esta institución, la segunda calificación. Esto engrandece a cualquiera y el país debe saber valorarlo.
Cualquier elogio es justo. La Libertadores tiene en el Club Santos otro ejemplo a seguir porque es un estandarte diferente. Toda América del Sur debe festejar (si le parece) lo atractivo de Santos; y no para envidia o arrogancia, sino para que en la fiesta continental haya globos, pastel, abrazos y delirio de contentamiento. No se trata de presunción, se pretende revalorar el futbol y darle paso a futuro cercano a otra ronda donde el deporte se podrá encontrar otro tipo de intereses. Por lo pronto, Santos ya calificó por su propio mérito, y cumplió una meta.