Reseña

Merecida victoria termina en empate

Tigres tomó la decisión, justificable o no, de no alinear a Gignac, Sosa, Damm, Aquino y Ayala.

Pero se tomó la precaución de apuntalarse con Pizarro y Juninho. De ahí en más, los otros que actuaron contra Santos (excluyendo al portero) mal que bien tuvieron participación en la liguilla pasada, mucho o poco tiempo, hasta en la final. Santos jugó contra un equipo normal de primer nivel. Por eso, lo que realizó la gente del “Chepo” y el entrenador mismo, tiene mucho mérito y alienta.

Partido bueno, bien jugado, con orden táctico, aseado en el trasteo del balón, con clara idea de lo que estaba en juego, perseverando en el afán de atacar. Los palos (de ambas porterías) hicieron graciosa e intrépida participación para recordarnos que también están presentes y suelen cometer travesuras. La aventura llamada “gol” intentó por todos lados, hacerse presente. Tigres, en dos ocasiones, la sacó de la raya, salvando a Ferretti.

La merecida victoria fue para Santos porque fabricó más acciones cercanas al gol, hizo que la anotación estuviera cerca de hacerse presente para dolor de los asistentes. El “Volcán” se puso en erupción más por motivos laguneros que por provocaciones felinas. He aquí el gran resumen de un primer partido que puede provocar ilusiones a La Laguna.

La nueva idea de “Chepo” de iniciar con tres al frente, obligó al sacrificio de Tavares, y más disposición de Sandoval para ayudar en todo. Se actuó con riesgo y se mereció la victoria. Eso es lo más grato del juego. La osadía fue latente causando profundo peligro al rival. Se aplaude la exhibición porque el empate debió haber sido una merecida victoria.