Reseña

Logros e ilusiones

El primer viernes del 2014 inicia otro torneo que presenta el mismo panorama que todos. Existen realidades a revisar, logros a conseguir, ilusiones por cumplir y esperanzas dignas de abrigarse. ¿Sabía usted que Puebla no ha calificado en los anteriores 8 torneos? ¿Qué le podemos desear a los camoteros con Romano al frente? Pues que se acerquen al lugar diez, y con eso tendrán un gran torneo. Este ridículo panorama, propio del Puebla, sería una gran meta para ellos pero total decepción para Morelia que es el único en haber calificado de manera consecutiva los anteriores 6 torneos.
Con este par de datos, diametralmente opuestos, sólo se pretende exponer cómo las ilusiones de unos y los logros de otros, no tienen un común denominador. Para lo de Michoacán, ya basta de tanta calificación, les urge una final, aunque la pierdan. América probablemente no tenga metas fijas porque ya se confundió con su no bicampeonato. Parece que a Santos le corresponde algo no grato. Tigres presume estar en postemporada pero poco fruto ha obtenido.
Atlante y Atlas son hermanos de un mismo gran mal; no se acuerdan cuándo fue la última vez que calificaron. Pumas tiene memoria e historia pero la pisotea y la esconde porque sus males de hoy son mayores a sus ilusiones porque sus logros se disuelven con claridad. Toluca, el gran demonio duelo de las maldades, ha caído en el averno porque sus pecados son mayúsculos. Pachuca no tiene la intención de ser nombrado porque si llegó a destacar, hoy es una desgracia.
León, de reciente aparición, tiene permiso a desviar sus intenciones porque la forma de haber sido campeón, apenas hace dos semanas, le otorga la suficiente confianza para hacer lo que le plazca. Tijuana, levantó el trofeo y se ha esfumado. Tal parece que huyó. A Monterrey lo andan buscando y nadie lo encuentra. Chiapas y Querétaro se parecen a Chivas, desnutridos y llenos de conflictos.