Reseña

Llamada perdida

Es común que al usar el celular, por error, hagamos una llamada a quien no pretendíamos hacerlo. Eso es incómodo pero no trasciende más. Se genera incomodidad, desconcierto, aunque nada importante se pierde. Santos (no es llamada perdida) era lugar 14 a la fecha 12.

Hoy es lugar 10 a la jornada 13. Su panorama es muy distinto, halagüeño,  digno de ubicarse en relevancia, siempre y cuando, mañana gane. No sé si es una final entre ellos. Sólo se advierte de un compromiso vital para ambos.

Tenemos la obligación de razonar sin amotinarnos en el pantano de la ignorancia.

Pumas pretende y se acuerda. Santos busca salidas cómodas que el calendario de juegos parece ofrecerle. Ambos creen haber recibido una llamada de un teléfono no identificado pero se entusiasman al considerar que es a ellos a quienes busca la liguilla. La postemporada es graciosa, atrae, salva puestos, es una sana excusa para evaluar favorablemente a quien acude a ella.

Estar activo después de las 17 fechas, es un mérito no siempre bien valorado. A esto aspiran Pumas y Santos.Lo que les caiga del cielo lo agradecerán infinitamente; falta que les llegue porque los dos pretenden abordar el mismo autobús pero no hay cupo para ambos.

A sus respectivas aficiones les podrá dar gusto o pena, lo que sientan es verdadero y normal. Fueron campeones con muy buenos honores en otros torneos, y aunque pocos jugadores que militan con ellos, se acuerdan, es lícito contentarse con sólo aspirar al octavo sitio. Ni modo, nada más para eso alcanza. Algo es tantito.En ocasiones es suficiente con tener una llamada perdida de alguien a quien se aprecia. Es el caso que nos ocupa.

La llamada perdida representa la esperanza de un reencuentro que se anhela pero no existen las suficientes bases para estar seguro de tal evento. La calificación está en la perspectiva de Pumas y también de Santos, pero ellos saben que están en lista de espera junto con otros. Se percatan que son libres para elegir pero sus resultados los callan. Es la llamada que se pierde.