Reseña

Lagunero eficiente, significativo y diferente

Chivas clarificó sus ideas y ha venido construyendo valor, desde que le ganó a Querétaro de visita, perdió con América en su casa (injustamente) y luego sorprendió al país derrotando al líder general de la competencia en su propio “banco” donde los réditos se vinieron abajo gracias a la aparición sorpresiva (para los desconocedores e ignorantes) de Eduardo López, el lagunero diferente, significativo y eficiente.

Con el Guadalajara está y viene Eduardo. La nación entera ya lo conoce muy bien y por partida doble.Lo conoce (sin tener la titularidad regalada como Santos lo hace con un extranjero) gracias a la sublime actuación que ofreció, con dos goles excelsos, contra Monterrey al lado del Cerro de la Silla, pero también, por su diferente, pegajoso y curioso apodo.

“La Chofis” es de aquí, aunque a los “salpicados de gachupines” les llegue a molestar, les pueda incomodar, porque no son capaces de apreciar la virtud de alguien nacido en esta simpática región.Como Eduardo López no es titular (y aquel sí) mucho deseo que el # 8 verde actúe como es su costumbre, mal y perjudicando al Santos.

Y que el # 31 rojiblanco, en el tiempo que lo envíen al campo, vuelva a destacar. Es muy importante resaltar algo fino.

Jugar bien, no significa anotar gol. Contra Pachuca, el lagunero Eduardo López hizo un trazo perfecto y con ventaja para Omar Bravo, estando empatado el juego, y el consentido tapatío, habiendo sido empujado adentro del área, la falló. Contra Pumas, “La Chofis” le rompió los huesos de la cadera a Verón. No se necesita escribir mucho del lagunero significativo, ya conocido.Tenemos la obligación moral y profesional de clarificar la conciencia, limpiar el alma y reconocer la diferencia que el de la Eduardo Guerra de Torreón, aporta al futbol.

Si el “Potro” Gutiérrez sabe distinguir a los distintos, debe convocarlo, y de titular, para Río el próximo agosto.

Mientras, anhelemos esta sublime y peculiar noche. Con ardor de quinceañera se espera el encuentro de hoy para que las diferencias hablen por sí mismas. El lagunero rojo debe actuar a su alto nivel. El argentino verde, debe ofrecer otra vez, su acostumbrada precaria actuación.