Reseña

La Laguna sin liguilla

Gracias a las 26 calificaciones del Santos en 41 torneos cortos, La Laguna conoce el sabor de la liguilla. Esa vivencia sirve para muchas cosas. Da satisfacción, genera bienestar, añade una experiencia distinta y a los seguidores respectivos del equipo, les otorga un sentimiento de logro diferente.

La dicha no se puede ocultar y la riqueza emocional se transpira.Hoy que Santos no ha ingresado a la liguilla, obvio se le extraña y la emoción ahogada intenta entristecer a los aficionados. Es como no recibir ni un regalo en Navidad. Podrá ser no necesario pero se le añora para acompañar los otros tipos de momentos agradables.

La liguilla otorga una sensación de pertenencia diferente; no se puede negar.La liguilla provoca felicidad propia porque el aficionado se nutre de ella y se siente que pertenece a los momentos gratificantes y reconfortantes que la postemporada genera en cualquier aficionado de la región que sea. Estar en la liguilla es sinónimo de progreso y de orgullo regional.

La afición lagunera, como ha probado a raudales esta vivencia, hoy sabe a qué sabe una liguilla, pero le incomoda no vivirla, por esta ocasión.Es difícil separar lo que se ha tenido de lo que hoy no se posee. Es complicado entender por qué 26 veces sí, y hoy no.

Duele, y los placeres de antes, se borran, se olvidan. Ahora es la ocasión para agradecer los 26 gratos momentos que varios de ellos culminaron en finales y campeonatos. Realizar esta actividad mental y emocional es la nueva tarea de hoy para el  aficionado del Santos. También es momento de valorar y de apoyar más el siguiente torneo.