Reseña

Haya sido como haya sido

El que sea, tiene derecho a decir lo que le plazca, y de la manera que mejor lo piense y sienta, siempre y cuando no afecte a terceros. Santos calificó gracias a muchas cositas. Porque hizo su propios méritos, porque dependió de otros, de varios, porque (entre otros) antier, le ayudó el que descendió, y ayer el vecino del norte.

Además, a los perros se les olvidó ladrar desde hace mucho tiempo. “Su lechita y a dormir”, parece, que será el rival, si es que no sucedió otra situación anormal en la tarde del día de las madres.En la “ídem” se puso el final del torneo para que la liguilla empiece a ser obscena. No se aguantó las ganas. Le dijo adiós a su amada.

¿Qué es esto; cómo entenderlo y qué significa? No era imaginable que fuera Cruz Azul un sacrificado, y lo es. Tampoco se pensaba que Tijuana iba a traer rabia en su contra, y se murió de nada. Se pensaba que el Demonio podía defenderse de su propio mal, y se quemó sin lumbre. Los “santos” tenían todo para ser angelicales y se atragantaron con el dulce poblano.Haya sido como haya sido, la calificación lagunera pone contenta a la gente.

El ADN propio del santista indica que está feliz pero debido a la ruta crítica que se tuvo que seguir, la inconformidad existe.

La amada liguilla regresa a casa con la duda si a la semana se va, huye, se esconde, prefiere otros tratos, distintos galanes, no tan agradables pero con el riesgo aventurero de poder desafiar a alguien. Cuando se necesita pedir permiso para realizar lo que no se ha hecho, indica que algo no anda bien, por más que existan satisfactores gratificantes.

No se debe despreciar ninguna presencia en la liguilla aunque la invitación haya estado forzada. Es como cuando alguien le presenta su propia novia a su mejor amigo, y luego éste último se queda con la dama. De tener todo a la mano, la gran duda apareció hasta esperar la ayuda divina emanada del infierno.

Esta calificación proviene del demonio y también del enemigo acérrimo. Mientras, haya sido como haya sido, hay que darle para adelante. Veremos hasta dónde permanece el gusto.