Reseña

Juan Pablo y Juan Carlos

Imagine usted lo siguiente; tómelo como “mafufada” como algo díscolo. Juan Pablo Rodríguez y Juan Carlos Medina, juntos, estarían adentro del campo con Morelia, de titulares como contenciones, con la propiedad de Cesifut. Insisto; esto es una imaginación.

La lejana o cercana intención de los lerdenses, no está desubicada. Si Cesifut llegase a tener un equipo de futbol de primera división, su entrenador (sin nombre) no ganaría más de 50 mil pesos al mes.

Ahí pudiera empezar la primera variable diferente.Se trata de saber romper paradigmas con inteligencia. He aquí el posible nuevo estilo de dirección gerencial, en una institución eficiente al lado de un equipo exitoso. Usted podrá pensar que eso es imposible. Lo comprendo; pero suplico que usted también admita que alguien transformará lo aparentemente inamovible. Piense en la evolución mágica de los celulares.

Un teléfono de teclado, hoy es obsoleto. Rompió paradigmas; ah, y todos lo usamos.Con Cesifut como dueño, adiós a los promotores que desfalcan y adiós a los entrenadores vividores. También adiós a los jugadores que dicen ser futbolistas y que llegaron a estar adentro de un campo, gracias a la extrema ignorancia de muchos.

¿Concebir y ver algún día esto, es imposible? Pareciera improbable, pero romper paradigmas requiere de talento para esperar nuevos frutos. El ejemplo de los celulares puede darle soporte a esta idea.Bienvenida la novedad talentosa.

Juan Carlos Medina y Juan Pablo Rodríguez pudieran ser los entrenadores vivientes adentro del campo, los que con sabiduría, dirigirían a otros nueve (el portero actúa diferente) para ser aportadores de calidad en el rectángulo. Esta es otra gran verdad, como nuevo paradigma, que pronto podremos ver bajo la modalidad del estilo gerencial de Cesifut.

Tardará tiempo en que la prensa nacional y la misma liga, puedan entender y admitir esto porque las costumbres (malas) se han hecho leyes inamovibles.