Reseña

Incendio en el cielo

Alguien se tomó la molestia de hacer varias travesuras y provocar que el rival se “retractara” de jugar bien como lo había hecho todo el torneo. Es parte de los encantos y decepciones de cualquier liguilla, por eso son obscenas. Santos decepcionó y Toluca se sublimó. El infierno quemó el cielo; atrajo a los inocentes y les hizo creer que en el averno, todo es diversión, siendo que en realidad es zona de peligro constante. Los “santos” se asomaron al infierno e intentaron jugar con lumbre.

La eliminatoria parece más que definida pero es necesario terminarla con dignidad, hasta ganando, aunque al final no alcance. Hay condiciones irónicas propias de cualquier ser humano. El tercer gol del Diablo vino de un balón parado rojo (centro normal e inocente) que Sánchez no sólo no despeja sino que se la regala a un rival que a su vez estaba en “fuera de juego” sin estarlo. Esta acción es el resumen de las desgracias, provocando que el incendio se propagara.

No hay razones para entender con claridad el 1 a 4 en contra de la casa. Si sólo se observa el resultado final, la explicación obvia es: jugaron muy mal. Pero en acciones de gol fabricadas, no podemos afirmar lo mismo con tanta simpleza. El ánimo verde fue menguando poco a poco conforme avanzaban las desgracias.

Se terminará el torneo con este incómodo recuerdo. Pero queda algo importante por hacer: concluir con entereza, dignidad, peleando en buena lid, propio de un guerrero que vende cara su eliminación. No será consuelo pero al menos avisa que cuando incendiaron el cielo, todos se asustaron, porque tal lugar no es el espacio habitual del demonio.