Reseña

Impuestos, imagen, goles, culpa

El frontal combate a la impunidad en España, sólo eso, obliga a correlacionar y como simples mexicanos con cargas fiscales a cuestas, nos conduce a preguntarnos muchas cosas que permanecen en el libro desconocido de las dudas.

La imagen de alguien admirado, pertenezca o no al equipo predilecto, se ha manchado por el tema de impuestos. ¿A quién le agrada y le conviene pagar impuestos? Todos lo vemos como un castigo obligatorio. Parece que en cualquier país sucede lo mismo respecto a evadir, ser perseguido, ser absuelto con cinismo o caer en las garras de la injusticia.El desahogo de un simple mortal puede ser comprensible cuando de impuestos se trata.

Al tener de cerca otros casos donde los dineros fueron el tema central, surge la frustración, no por defender al argentino, sino para entenderle bien a los casos particulares de la vida. Resulta que éste sí es culpable; y otros no.

La acumulación de dinero hace perder mucho dinero e imagen. He aquí la lección suprema que nos conduce a solicitar equidad en las decisiones de las autoridades.¿Por qué el mundo se mueve así? No pretendo, desde mi desconocimiento, defender al culpado; para eso debe tener a sus abogados. Sólo me detengo ante hechos de la vida, con rasgos semejantes, muy parecidos, donde no es tema de violación de derechos de otros, sino adquisición (permitida o no) de dinero. Un  dinero bien habido es reprimido.

Un dinero mal habido es liberado. No entiendo. Al que declara, le faltó declarar. El que no declara le sobró protección. Sigo sin entender las distintas y mañosas conductas de los humanos.Cárcel, falla, impuestos, imagen, poder, declaración, protección, evasión, goles, juicio, descaro, castigo, reputación, amiguismos, política, futbol, gobiernos, ministros, representantes, ley, admiración, repudio, defensa.

Le suplico al lector que todo lo anterior lo considere para rehacer su propio juicio de valor, acordándose de distintos personajes recientes o pasados, que hayan estado involucrados en hechos bochornosos, bien o mal juzgados, semejantes o parecidos, con la finalidad de concluir algo que a usted le quede como provechoso fruto de la realidad, justa o injusta, que nosotros mismos hemos fabricado.