Reseña

Ignorancia o auto engaño

La referencia del momento es Rafael Márquez. Su regreso a Europa, específicamente a Italia, fue producto de ignorancia o de auto engaño. Se reinstaló en Atlas, más con placebo institucional que con frutos exhibidos.

Esta misma idea (ignorancia o auto engaño) cabe en todos los clubes del mundo, aunque para no perder el hilo fino, lo aplicaremos a nuestro medio mexicano. Hay derecho a ignorar datos, cifras o información respecto a las capacidades de un jugador.

A lo que no se tiene derecho es al auto engaño; a confundir virtudes con romanticismo, a estropear verdades como suponer que el extranjero (por serlo) es mejor que el mexicano, situación reinante hoy. Algunos directivos o entrenadores intentan mezclar ambas variables para excusar sus conductas porque son hábiles para sacar ventaja.

La ignorancia de los que deciden, mata al jugador mexicano. Repasemos las capacidades de los que forman parte de la actual Selección Mexicana. ¿Acaso no rebasan las capacidades de varias decenas de extranjeros que entran y salen cada año? Afirmativo.

Entonces, los procesos de las distintas Fuerzas Básicas se ven estropeados por otro tipo de decisiones donde la ignorancia puede reinar o el auto engaño es la norma de conducta semestral.

Para hacer la reconstrucción del Santos (que urge) ambas variables pueden meterse a jugar, hasta involuntariamente, sin percatarse de los efectos incómodos que son capaces de provocar.

Ejemplo: quien afirme que Mauricio Cuero ha sido un refuerzo para Santos, porque es mejor a lo que ya había, estaría siendo atrapado por uno de los dos conceptos aquí expuestos. Es ignorante o se auto engaña.