Reseña

Huir de la Aritmética y sus ilusiones

Huir del fracaso porque no calificar por segunda ocasión consecutiva es incómodo. Esto le queda bien al Cruz Azul. Huir como el viento o el agua del río que pasan pero no avisan si regresarán.

Huir del pasado que trajo grandes vivencias; huir de la vida como si no fuera realidad porque lo antaño se añora. Huir de los brazos de la amante que desea complacer pero tiene otros compromisos. Huir del sepulturero que a dos (Puebla y UdeG) los convoca a la cita.

Huir de las 2 últimas jornadas del torneo que definen todo, para bien y para mal. Los agraciados se frotan las manos; los desdichados buscan la salida falsa. Huir de la aritmética que alcanza para aprobar el torneo porque superar la prueba, es gratificante para el mal portado. Huir de la disciplina exigente que consuela al octavo lugar.

Huir de la prisa porque tantas explicaciones ya son inútiles. Huir de los sueños que las matemáticas proporcionan, o quedarse a disfrutarlos, pues el panorama, todavía se pinta de verde, o de azul, amarillo o rojo.Huir de quien canta un salmo como quien canta un gol, del que canta una calificación igual al que interpreta un parto.

Calificación y parto se parecen, por lo tanto es justo celebrarlos. No hay sangre sin ciencia, ni esfuerzo sin dolor. He aquí lo maravilloso del futbol mexicano. Huir del disidente porque nos acerca a la verdad. Huir del simulacro de la aritmética que concede razones a los números aunque el futbol no entienda.

No importa. Hay vida, hay 6 puntos en juego, existe cercanía y lejanía a la vez. Huir no es la opción.

Huir del ruido para volver a guardar silencio. Huir del tumulto porque en la soledad se piensa mejor. Huir de los torneos cortos es pretender huir de la belleza. Ser adicto a nuestro sistema de futbol es huir de la monotonía.

Huir del “qué dirán” porque basta con calificar; y punto. Huir de la verdad no es recomendable. Huir de la conciencia limpia no es lo indicado. El que piense huir en este momento crucial, se acomoda a los regalos de la vida. La calidad y el compromiso deben estar presentes. Que levante la mano el que pretenda huir, porque hoy las bondades aparecen junto a las ilusiones de la Aritmética.