Reseña

Hicieron acto de presencia

La ciudad de Torreón parecía la “nueva airosa” la cual realmente es Pachuca. El viento, pocas cosas agradables trajo. Ambos hicieron acto de presencia y nada más. Dos goles muy parecidos, provenientes de balón parado, que indican lo poco efectivos que estuvieron.

Los de negro con más idea, los blancos con enjundia. Y sólo eso. Fue un juego de liguilla, de esa nueva liguilla miedosa que pone a temblar a todos porque el gol de visitante actúa en sus mentes.

El # 7 no le favorece a Santos, y ahora como si se hubieran puesto de acuerdo para desentonar. No agrada el número y menos el futbol. Haciendo poco lograban nada. Así, jamás se puede convencer y menos ganar.

El esfuerzo se aplaude pero el rival también lo puso y con algo de mayor idea. La recompensa fue no haber perdido y llegar al domingo con la fortuna bajo el brazo porque sabemos que este Santos no asusta ni asombra. Ya lo conocemos ampliamente.

Soñar o esperanzar algo distinto a lo intrascendente de anoche; imposible. Los milagros no suceden cuando hay serias limitaciones en la creación de futbol. Mientras el freno de mano esté puesto porque las órdenes superiores imponen su ley contra la lógica, nada alentador vendrá.

Casi es necesario volver a repetir la ya muy desgastada frase: “Es lo que hay”; aunque hay mejores jugadores en la banca, en el plantel, entonces el desgaste se encuentra en otro lado, no en la sentencia literal.¿Sería un milagro si Santos eliminase a Pachuca? Jugando como anoche, sí. No existió nada digno de narrar y menos algo decente para felicitar. Se comprende su entrega y entusiasmo; pero hasta ahí.

Lo demás, queda para once eficientes con idea lúcida de hacer un mejor futbol. La entrega no es suficiente, la buena voluntad que se quede en casa y los sermones en el lugar adecuado. Gracias por ilusionar a la gente. Pero ayer volvieron a demostrar que los nuevos liderazgos le hacen daño a este equipo.