Reseña

Gracias Vaqueros Laguna, fue un placer

En marzo pasado se anunció a Tatis como el destacado refuerzo extranjero. No se daban los resultados. Se cambiaron varias piezas y empezaron a ganar series, en casa y de visita. El beisbol es maravilloso pero también cruel, enigmático. Ya con ciertos bríos, y avanzada la campaña, llegó Mustelier, y como que todos se pusieron de acuerdo para jugar a mejor nivel. Con méritos propios obtuvieron postemporada que fue para la afición lagunera un regalo especial, lo cual provocó ilusiones diferentes.Lucharon, se esmeraron, llenaron de satisfacciones a la gente, nos obsequiaron juegos inolvidables, noches de mucha alegría al lado del sufrimiento, como es la vida. La riqueza del beisbol se hacía presente en nuestro vetusto pero simpático parque de pelota. Sentir el regocijo de damas de buen ver, las adultas y las de muy entrada en edad, era un exquisito manjar de convivencia. Los varones, de todas las edades y condiciones, nunca dejaron de estar, alentar, bailar y regocijarse. Las niñas y niños siempre fueron el ramillete que adornaba el estadio.Fue un espléndido placer lo que Vaqueros Laguna provocó a la afición de todos los rincones de la Comarca Lagunera. El “Pollo” tenía su juego aparte, metido en la diversión. Nadie estuvo fuera de tono. Las esperanzas siempre cobraban más vida. Ver las pizarras de los rivales, para comparar y hacer números, era un juego de ajedrez con matemáticas. Se peleó hasta que el último suspiro lo permitió. Se agradece porque el beisbol como deporte supremo, concede satisfacciones aun en la derrota o eliminación.Como apunte para la historia, el pasado viernes 22 de agosto, estuvieron con nosotros los dos Diablos (Toluca y México) ambos fueron derrotados, hubo exorcismo. Rentería la hizo grande en 12 segundos, y Francisco “Chipper” Méndez pegó 3 cuadrangulares, un doble e hizo un atrapadón a la defensiva estando la casa llena de pingos y la pizarra 7 a 7. Para jamás olvidar ese fin de semana. Gracias a Vaqueros Laguna por la temporada de contentamiento, diversión, fiesta y placer que regaló.