Reseña

Ganar o ganar

Un primer logro importante ya lo obtuvo Santos. Ahora lo que sigue, que está más complicado. Ser campeón de Copa es el aliciente y acicate (obligación) para calificar en el torneo, lo cual, en primera instancia está en manos de los laguneros, obligándolos a ganar esta noche. Si y sólo si, para empezar. Las otras combinaciones necesarias, se darán por sí mismas porque algunos de los involucrados, juegan entre sí, y perderán puntos.La tarea está a la vista, en espera de que las convicciones también. La afición, ahora regenerada y hasta reconstruida, permanece al pendiente de lo que sigue, sin soslayar la conquista ante Puebla. Pero nada es de valor si no se finaliza entre los primeros ocho de la tabla general. He aquí el dilema porque primero es lo primero. La encomienda es complicada pero debe realizarse. Seguir con los 4 demonios en el campo, sin temor ni arrepentimientos, es una consigna natural.Hay un temor que pertenece a lo especulativo. Puebla ofreció fiera resistencia en la final del martes, estando mermado. La interrogante es si no se podrá guardar su venganza para la última fecha, y en su casa, cuando Santos los visite en la otra competencia. Esta grata coincidencia exhibe ocasiones que se prestan a definirlas como revanchas no programadas. El rencor existe y también el resentimiento. La franja podrá suponer que en su patio se arreglan.Lo que sigue es hoy, es Pachuca, otro involucrado en la tormenta que si se descuida, puede quedar afuera de la fiesta. Volvemos a plantear lo espléndido que son nuestros torneos, cualquiera de ellos, donde el alto interés permanece hasta el final, no como en otras latitudes que son siempre pocos y los mismos, los que atraen. Santos provoca atención, se le considera y hasta se le puede temer. Es trascendente que sepa revalorar su propia energía, para lo que sigue.