Reseña

La “ Filantropía ” de Sinergia Deportiva

El equipo Tigres, descendido a mediados de 1996, existía pero andaba a la deriva, inseguro. El arraigo de tal institución junto con su respectivo nombre requería un rescate financiero y deportivo. Debido a buenas relaciones sociales y de negocios, nace la idea de ayudar a que tal nombre no desaparezca ni se pierda. Ahí surge CEMEX con la empresa Sinergia Deportiva para administrar (no es propietaria) a Tigres.

La UANL vió con buenos ojos tal postura y con gusto accedió a prestar y facilitar su nombre para reconstruir otra vez a un equipo ya campeón, pero desolado. Las grandes inversiones llegaron con fines de negocios, de marcas, propósitos sociales, de “Filantropía”, de ayuda a una sociedad que con frenesí estaba enamorada de su gran equipo; y hoy lo está más.

Los millones tenían que funcionar algún día, por más desperdicio y derroche que hubiera. Atinarle era sencillo, era cuestión de afinar las decisiones. Tigres resurgió más a base de millones (inversión, gasto, desperdicio) que de inteligencia y capacidades. Sin dinero no tenían iluminación; sin lujos no había campeonatos.

¿Quién es el dueño de Tigres, y quién es el administrador? La Universidad y Sinergia, comparten responsabilidades, éxitos, incomodidades, trofeos, campeonatos y satisfacciones. Han sabido llevar al éxtasis a su afición y penetran en el pensar y sentir del futbol mexicano. Su propósito se ha cumplido. La “Filantropía” ha logrado frutos de diversa índole y magnitud. Este equipo visita a Santos el domingo.