Reseña

Feliz y triste el nuevo campeón de Inglaterra

Estoy obligado a darme a entender muy bien. Cobro plena conciencia de ello. Triste, feliz, agradable o sorpresivo, muy sorpresivo, es el nuevo campeón de Inglaterra, el Leicester.

Antes que todo, maravillosas, espléndidas y obscenas son nuestras liguillas. Este simpático equipo inglés se coronó campeón, sí, gracias a sus méritos, pero en el momento culminante, ellos, los azules con un zorro en el pecho, no estaban en el campo.

Y además fue en lunes. Fatal.Se les felicita por su primer gran logro sublime pero no lo pudieron disfrutar como se debe hacer; con gozo en el momento, al acabar de anotar un gol. He aquí lo aburrido de los torneos europeos lo cual suele suceder a menudo.

Esto es triste aunque sea meritorio. Es trágico aunque sea virtuoso. Santos fue campeón por vez primera, como estos gueritos ingleses, el día que le ganó 4 a 2 al Necaxa, domingo por la tarde. Leicester lo fue sin jugar, y en lunes.

¿Capta usted mi intención; o ando equivocado?Felicidades a los novedosos campeones y más felicitaciones a quienes inventaron la liguilla mexicana. Es necesario volver a saborear lo nuestro porque se ha inventado para divertirnos y para generar calidad de vida.

Si el # 8 de la tabla, derroca al uno, pues bienvenida sea la odisea, la osadía y la simpática traición. Así nos queremos divertir en nuestro país. No estando sentados o hasta acostados, esperando otro resultado para determinar al supremo ganador del país, en los anteriores 10 meses.

Cualquier campeón del futbol mexicano, en los últimos 20 años o más atrás, ha sido campeón, jugando, sufriendo, gozando, anotando o defendiendo, según sea el caso, pero realizando algo trascendente en el campo de juego.

Hasta aquella aburrida final Necaxa – Celaya, se efectuó con drama alargado. Hoy prefiero enaltecer a nuestras liguillas (sin dejar de felicitar al novato campeón de Inglaterra) y regocijarme con lo que tenemos, y sobre todo, en la forma como lo celebramos. Benditos todos los campeones de México.