Reseña

Feliz culpa

Dicen los que saben que el “pecado de Eva” provocó grandes beneficios a la humanidad. Partiendo de este supuesto y dándolo como válido, la forma de haber sido eliminado el Santos el pasado martes contra América, deberá traer más bendiciones. Las fortalezas suelen esconder debilidades y al revés, también.

Lo que Santos ha dejado de hacer en el actual torneo y lo que omitió en esta semana, deberá traer, como consecuencia, regalos distintos, partiendo de una nueva y distinta toma de conciencia.No se trata de solicitarle al equipo actos de generosidad que vengan a redimir algo para remediar lo parco de las conductas.

Es tema más serio pero también viral. Las capacidades se ofrecen de manera clara, o no se tienen. No es tema de echarle ganas o de intentar tener mejor actitud. Los fervorosos deseos ya culminaron su etapa. No se trata de becar a nadie para facilitarle la existencia. Esta noche se le gana a Veracruz, o los mensajes serán claros.

No hay elementos sostenibles para calificar, aunque sea con angustias.El entrenador tiene un trabajo muy simple. Hacer que cada jugador mejore su propia actuación sin excusas ni pretextos.

El objetivo hoy es celebrar algo simple pero con calidad: la victoria. Con ella en su haber, las molestias de la semana desaparecerán guiados por Agustín a quien se le vuelve a reconocer su gran capacidad.

Imagine usted que en cada posición del equipo lagunero (sin importar nombres ni apellidos ni apodos) hubiera un “San Agustín”. Fantástico.Pues bien, a eso deben aspirar, aunque el entrenador no se haya dado cuenta de eso.

Vencer al lugar 16 no debe presentar ningún grado de dificultad, por más que sepamos que cada juego es diferente y que debe llevarse a cabo para lograr los 3 puntos. Estos retóricos conceptos, no deben soslayarse pero tampoco deben ahogar la eficiencia.

El que tenga alguna culpa que la subsane esta noche. El que haya manchado al equipo, que hoy se luzca para que brille un nuevo amanecer. Feliz culpa lo pasado, que obliga a una sensible mejoría.