Reseña

Favor de “ No Estorbar ”

Al ver la alineación inicial de Santos contra Morelia, de inmediato me brotaron ideas perversas. Martín Bravo no empezaba el juego, Diego De Buen tampoco, Armenteros de contención, 40 metros atrás de su mejor posición, Rabello de inicio habiendo jugado muy mal en Veracruz.

Se supone que a De Buen lo “castigaron” por su error del partido pasado. En jugada interesante, los michoacanos se pusieron al frente en el marcador.

Con la soga al cuello, al minuto 30 mandaron a calentar a Bravo para que entrara al 35. ¿O sea, qué?Estoy seguro que dije antes de empezar el torneo, que este equipo iba a ser maravilloso, pero con De Buen en el campo y con Bravo.

El que estorba no lo había considerado así. Ingresó la “Rata”, hizo sociedad con Rodríguez y en 3 minutos con gran riflazo del “Cabeza” se empató. Asociación, juntos, no solitario el uruguayo como había estado en los dos partidos anteriores más 35 minutos de ayer. A esto se le llama, por favor, “No Estorbar”.

La entrada de Bravo, alocada o no, le complicaba a Zubeldía todo porque lo obligó a hacer otro invento tonto; Sandoval de lateral derecho. ¿Habría jugado alguna vez en su vida ahí? ¿En el recreo lo pondría su maestro (no del CNTE) a divertirse de lateral derecho? El gol 2 moreliano fue un portento.

El tercero michoacano en nada desentonó pero Zubeldía lo armó. Un lateral derecho que no es, y un contención lento que tampoco es. ¿Qué esperaban? Goles en contra.

Por favor, se le suplica al señor Zubeldía que no estorbe.Lo demás fue empuje, empeño, aliento, transpiración, escasa idea, ejecuciones al viento. Izquierdoz partiéndose la cabeza para anotar y animar. Pero todo estuvo descompuesto por los nudos en el alma que trae Zubledía. Morelia hizo el 4, pudo meter el quinto y el sexto.

Todo era una bella avenida. Santos respondía con entusiasmo al llamado que la derrota le hacía. Tenía que vender cara su debacle. Al menos nunca se resignó a las torcidas decisiones de su entrenador porque se propuso ser incongruente desde el principio, y logró su objetivo.

Sé que es temprano para preguntar, pero lanzo la incomodidad. ¿No se querrá ir Zubeldía? No aprende a no estorbar.