Reseña

Como sea y contra el que sea

Esta noche, fría o cómoda, Santos está obligado a ganarle al Pachuca (lugar 2 de la competencia) por varias razones. Para demostrar que el equipo verde puede competir con dignidad ante los mejor ubicados que él. Porque el torneo se cierra y los empujones vienen de todos lados.

No ganar esta noche es señal de mucha debilidad pues sería que a los actuales 4 del certamen (Monterrey, Pachuca, León y América) no se les pudo vencer, y eso, precisamente eso, es nefasto.

Es Pachuca, juega bien, tiene novedades mexicanas, sabe ser colectivo pero también flaquea. De visita, tiene dos triunfos, contra América y Toluca, al  lado de dos empates ante Tijuana y Pumas; sucumbió irónicamente ante Atlas.

Y si fue frente a los Rojinegros contra quien perdió, como Santos le acaba de ganar a ésos, pues podríamos suponer, que como sea y sin importar mucho las formas, los “argentinos” de Zubeldía deberán ganar hoy.Si hacemos caso a lo anunciado, en el campo estarán once verdes que como plantel no aportan credibilidad para verlos ganadores. No importa. Ya nos hemos acostumbrado a tales incongruencias y a la postre arrojan algo decente.

Pero, al futbol es necesario ayudarle para que la victoria aparezca. Me resisto a pensar (otra vez) que hay mala voluntad contra el Santos de parte de quien decide. Con 5 volantes, supuestamente anunciados, la ofensiva se palpa flaca. Pero es tiempo de entender que las terquedades son virtudes de conductas extrañas.

Como sea, contra el sub líder de la competencia, contra la lógica, pero al Santos se le desea el triunfo. No se vislumbra cómo y por dónde; ya aparecerá el imponderable a favor, para que poco a poco los 3 puntos vayan siendo laguneros. El oponente no es manco, ni cojo, ni invidente, ni mudo. No se necesita ayudarle a la visita para que haga sus méritos, que le sobran.

Esperemos que el milagro (así lo percibo) aparezca a favor de la casa. No ganar esta noche, es no merecer acudir a la liguilla. Que los dioses bendigan a los once verdes, en especial a uno de ellos. Todos sabemos a quién.