Reseña

Empataron 8 a 5

El sábado, el partido en casa, duró casi 100 minutos.

Tijuana y Santos se pusieron de acuerdo para brindarse y agradar constantemente. Existe una exquisita variable, minuciosa pero destacada que este espectáculo reclama para analizar y evaluar cualquier partido.

Se trata de las opciones claras y manifiestas de gol que cada equipo fabrica. Considerando las obvias ocasiones de gol del encuentro, y contando la anotación de cada quien, el partido debió haber terminado 8 a 5 favor Santos.

Sin embargo empataron.Empataron 8 a 5; he aquí la crueldad de los dos puntos que se dejaron ir. Apareció la graciosa virtud, no sólo entretener y divertir, de contagiar para regocijar el espíritu.

Satisfechos todos con todo (excepto con el empate final) incluyendo lo mal, muy mal, que actuó el líder de la competencia, porque se dedicó, como si fuera su propia consigna, a regalarle el balón a los laguneros. Regalos constantes y durante todo el juego, lo cual nada bien indica de los “perros”.Podrá usted preguntarse: ¿De dónde salen las 13 opciones claras y manifiestas de gol, del partido? Las describo.

Para empezar hubo 2 goles. Ya nada más quedan once ocasiones. Las de Tijuana fueron cuatro. Salvada de Abella en la raya. Tiro al Palo de Moreno. Salvada de Alanís, proveniente de balón parado, Oswaldo se salió de la barrera para cubrir su portería; iba más que para adentro. Y grandísima atajada (paradón) de “San Agustín” a medio metro de él, estando en el suelo.

Las de Santos fueron siete.

Carlos no cabecea bien a medio metro de la puerta, proveniente de tiro de esquina. Alonso la regala a la tribuna. Javier se la estrella al portero rojo vestido de blanco. Andrés la falla de cabeza, picando mucho la pelota. Rodolfo no supo qué hacer frente al arco rival. “San Agustín” fue a saludar al portero enemigo. Y Saucedo sacó de adentro lo que debió haber sido el triunfo, a cabeza de Diego. Gracias a los protagonistas y al futbol porque nos brindaron un gran partido que terminó empatado 8 a 5.