Reseña

El 17 contra el 18

Dos equipos campeones del futbol mexicano en Torneos Cortos andan arrastrando la cobija, el nombre, a su dueño y de paso a sus aficiones. Usted debe saber quiénes son. Ocupan los lugares 17 y 18 de la actual tabla general y pasado mañana se enfrentan. ¿Atrae verlos y vale la pena seguirles la huella minuciosa en tal partido?

En el contexto del último contra el penúltimo, deberíamos ignorarlos pero como se trata del Santos (5 veces campeón) y de Chivas, actual campeón, querido por el pueblo y exaltado por muchos falsos profetas, entonces cambia el sentido de la desigualdad.

Ambas equipos, con bellos y optimistas sermones, creen en ellos mismos, consideran que todavía tienen compostura; y debemos darles el beneficio de tal duda. Merecen ser escuchados con atención y vistos sin ojos de recriminación para darles la oportunidad que este miércoles nos brinden algo digno. ¿Serán capaces? Si alguien pierde, pues adiós, que le vaya bonito y que pronto inicien su reconstrucción mental, espiritual y deportiva. 

Es una simpática y cruel dualidad saber que Santos (hoy lugar 17) fue el primer campeón de los torneos cortos, y que Chivas (hoy lugar 18) fue el segundo. Esto hace 21 años. No es recomendable jugar con la historia ni maltratarla pero es necesario apuntar y apuntalar que nuestro mexicano futbol da para todo cada semestre, y para todos tiene sorpresas, éxitos, falsedades, tristezas y alegrías. Es nuestra singular realidad, nos guste o no.

Es una riqueza que sólo nuestro país puede poseer y disfrutar aunque esto suene a ambivalencia, incompetencia e ineficiencia. Ser campeón y ser colero es una tragedia. En nuestro México lo admiramos porque sabemos de la alta competencia que existe. La afición de todo el país verá con más morbo que gusto el enfrentamiento de pasado mañana.

El 17 contra el 18.