Reseña

Es lo que había

Tres derrotas seguidas asombran y asustan, hasta para el que haya sido el último de la tabla general del torneo anterior; más si se trata del campeón. Sabemos la historia del 24 de marzo para acá pero el trofeo hizo olvidarla. Lo de hoy (tres jornadas, 3 derrotas) es lo que había, es lo mismo.

Dijeron que la causa del campeonato había sido el trabajo. La pregunta obvia es: ¿Hoy no trabajan? Difícil de entender.

Fue un sueño repentino que se hizo realidad para todos. La sorpresa existió el último día de mayo pasado.Hoy, la realidad es muy parecida a las conductas de enero, febrero y marzo de este año. No es casualidad. Es lo que antes había con el mismo ropaje, con vestiduras lavadas y planchadas.

No podemos ignorar tantos logros maravillosos después de haber subsistido al manto protector presupuestal, haber sido campeón otra vez, seguir en el entusiasmo de la gente, porque los resultados son el mejor bálsamo.No debemos esconder la fiesta y el desfile.

Eso existió para regocijo de todos los laguneros. Pero tal parece que sólo quedan los recuerdos de aquellos gratos momentos, pero lo que antes ya había, los tragos amargos han vuelto a presentarse.

A nadie le agradan las derrotas pero lo peor es que no se haga énfasis en las caídas como tales sino en la metodología.

En la vida tenemos distintas realidades que es necesario proclamar. Hoy la realidad es sombría.Los hechos negativos de hoy no son falsos y tampoco es dolosa su exhibición.

Seguir trabajando, dicen, que es la solución. ¿Trabajar igual? Porque los malos resultados se dieron previo al campeonato. Las coyunturas existenciales no son tan bondadosas como para volverse a repetir. Cero puntos de 9 disputados es una ignominia para el campeón.

Pero no es sorpresa porque eso, con otra máscara, era lo que había. No debe, pues, asombrarnos.

Ya estábamos avisados y bien enterados.